La rehabilitación de las cubiertas del museo ha consistido en la mejora integral de la impermeabilización, el aislamiento térmico y los sistemas de evacuación de aguas, respetando la configuración original del edificio histórico.
La intervención se ha desarrollado por fases y ha permitido aumentar la durabilidad, la eficiencia energética y la protección del inmueble, garantizando la correcta conservación de sus espacios y colecciones.